Panorama Macroeconómico: El estallido del conflicto en Irán provocó una crisis energética mundial. La región alrededor del Golfo Pérsico suministra casi el 20% del consumo del petróleo y gas a nivel mundial, y casi todo ello pasa por el disputado Estrecho de Ormuz. En lo que respecta al petróleo crudo, el volumen que transita por este estrecho representa alrededor el 25% del comercio mundial del petróleo por vía marítima y aproximadamente el 20% de los envíos mundiales de gas natural licuado (Agencia Internacional de Energía o IEA, por sus siglas en inglés). Las rutas alternativas para este tipo de envíos son limitadas, por lo que se ha producido una fuerte contracción del suministro energético y un gran aumento de los precios de la energía.
La gran mayoría de los embarques de petróleo y gas provenientes del Golfo Pérsico se dirigen a Asia (la IEA estima que el 80% de los envíos que atraviesan el estrecho de Ormuz tienen como destino Asia). Asia es el hogar de casi el 60% de la población mundial (Naciones Unidas) y gran parte de su producción industrial. Esto implica un incremento en el costo de vida para los consumidores en el continente, que se pueden ver obligados a ajustar sus presupuestos para afrontar el gasto en energía.
Los altos precios de la energía también implican altos costos en la producción de los productos manufacturados. El petróleo representa cerca del 20% del suministro energético de China y casi el 75% del consumo chino del petróleo procede de las importaciones. El gas natural representa una porción más pequeña del uso de energía chino (8%) y casi el 40% del gas natural chino es importado (2023 datos del IEA).
El petróleo crudo representa el 25% del suministro de energía en Vietnam, con casi el 40% de ese petróleo proveniente de las importaciones. El gas natural representa alrededor del 6% del suministro de energía de Vietnam, y la mayoría es producido domésticamente.
Para Bangladesh, el IEA estima que el 50% del sector eléctrico funciona con gas natural, con alrededor del 20% importado. El petróleo crudo representa casi el 25% de la energía en Bangladesh, siendo el 85% importado.
Todo lo anterior pone de manifiesto las presiones sobre los costos en todas las economías y a lo largo de las cadenas de suministro textil. Aunque Asia podría tener una mayor exposición a los cambios en el suministro de la energía mundial, los mercados energéticos son globales y las repercusiones son a nivel mundial. En los EUA, que es un exportador tanto de petróleo crudo como de gas natural, los precios promedio de la gasolina ya se han incrementado en casi un dólar por galón (de menos de $3.00/galón a finales de febrero a niveles cercanos a los $4.00/galón a finales de marzo). Con respecto a los insumos para la producción de algodón, tanto el costo del diésel como de los fertilizantes han aumentado significativamente.
Empleo: Se estima que la economía de los EUA añadió +178,000 puestos de trabajo en marzo. En meses recientes, los valores para el crecimiento del empleo han sido inestables, con una lectura relativamente fuerte en enero (+160,000) y una relativamente débil lectura en febrero (-133,000), y la actual fuerte lectura de marzo (+178,000). Las revisiones a los meses anteriores fueron mixtas, con la cifra de enero aumentando (+34,000 llegando a +160,000) y la cifra para febrero disminuyendo (-41,000 llegando a 133,000). El promedio actual de las ganancias del empleo de los últimos doce meses es de +22,000. El promedio de doce meses de finales de marzo 2025 era de +76,000.
La tasa de desempleo permaneció casi sin cambios a 4.3% en marzo (en febrero estaba en 4.4%). Los niveles por debajo del cinco por ciento son bajos respecto a los estándares históricos. Excluyendo la volatilidad alrededor del COVID, el periodo actual menor al cinco porciento es el más largo desde la década de los 1960.
El crecimiento salarial se redujo en marzo (de +3.8% en febrero a +3.5%). El valor para marzo es el más bajo desde el período de la volatilidad alrededor del COVID, pero es más alto que la mayoría de los valores registrados en la década posterior a la crisis financiera y permanece por arriba de la inflación (el IPC total fue de +2.4% respecto al año anterior en febrero, pero esa lectura fue anterior al conflicto de Irán).
Confianza y Gasto de los Consumidores: El Índice de la Confianza del Consumidor® de la Junta del Consejo permaneció casi sin cambios comparado con el mes anterior en marzo (+0.8 puntos llegando a 91.8). El gasto de los consumidores en prendas de vestir continúa superando el gasto total. En enero (la última lectura disponible), el gasto en prendas de vestir subió +3.2% en relación al año anterior mientras que el gasto total aumentó +2.4%.
Precios al Consumidor y Datos de las Exportaciones: El IPC para las prendas de vestir aumentó +1.8% en comparación al mes anterior en febrero, que representa el mayor incremento mensual desde 2018. Respecto al año anterior, los precios promedio al menudeo para las prendas de vestir fueron +2.9% más altos. El nivel actual del IPC para las prendas de vestir es el más alto desde la década de 2000, pero es solo ligeramente superior a los valores registrados en la década de 2010. Después del aumento del precio de las fibras del 2010/11, los precios de las prendas de vestir al menudeo alcanzaron su máximo a un nivel aproximadamente un 4% inferior al último dato registrado.
Tras la sentencia de la Suprema Corte del 20 de febrero que anuló muchos de los aumentos arancelarios de 2025, los aranceles se ajustaron a un nivel de diez puntos porcentuales por arriba de como estaban en 2024. Estos incrementos fueron casi universales en la mayoría de los lugares de abastecimiento, con mercancías incluidas en el T-MEC (Tratado de Libre Comercio entre los EUA, México y Canadá, el sucesor del TLCAN) y los bienes textiles del CAFTA-DR, exentos del incremento de diez puntos sobre el tipo básico.