Panorama Macroeconómico: La reciente actividad en los mercados de bonos ha vuelto a centrar su atención en la inflación y las tasas de interés en preparación a la próxima reunión de la Reserva Federal del 16 de septiembre. La última vez que la Reserva Federal recortó las tasas de interés fue en diciembre de 2025 y julio de 2023 fue la última vez que la Reserva Federal aumentó las tasas de interés. Con el aumento del rendimiento de los bonos se han incrementado las expectativas de que el banco central mantenga o suba las tasas de interés.
Los últimos datos del mercado laboral, que en general fueron mejores de lo que se esperaba, podrían haber frenado la preocupación sobre la debilidad por la parte del empleo del doble mandato de la Reserva Federal. Mientras tanto, el indicador principal de la inflación (el índice de precios en base al gasto del consumo personal) que la Reserva Federal utiliza para determinar su política monetaria se ha mantenido alrededor de 3.3% desde marzo. El objetivo oficial de la Reserva Federal para esa medida es del 2.0%. Desde el aumento de la inflación que ocurrió después del COVID, la lectura mensual más baja es de 2.6% (abril 2025). Con las más recientes cifras de la inflación por arriba de ese nivel, podría haber motivos para mantener una política monetaria restrictiva a fin de garantizar la estabilidad de los precios.
Los responsables de la Reserva Federal han declarado que consideran que los valores que han contribuido al reciente aumento de la inflación, incluyendo los aranceles y el aumento del precio de la energía, ya están incorporados en la inflación y posiblemente no sean una fuerte significativa de una presión adicional en los precios. Estas consideraciones opuestas podrían apoyar la decisión de incrementar las tasas de interés en septiembre y generar incertidumbre sobre la dirección inmediata de la política monetaria.
Los aranceles representan otra variable que podría influenciar tanto en la inflación y como en el panorama de las tasas de interés. En marzo se iniciaron dos investigaciones en base al Artículo 301. Solo una de ellas, la que está enfocada en el trabajo forzoso, ha publicado sus resultados que se usaron para justificar los aranceles a finales de julio. Otro tema objeto de la investigación fue el exceso de capacidad. Esos resultados aún no se han publicado. Cuando se publique el informe, se podría utilizar para apoyar otra ronda de incrementos en los aranceles
Empleo: Se estima que la economía de los EUA creó 162,000 puestos de trabajo en agosto. Esta es la lectura más alta desde mayo y representa un fuerte reverso con respecto a la pérdida de -23,000 empleos que se había registrado inicialmente en julio. Las revisiones a las cifras existentes fueron positivas. La cifra para julio aumentó de -23,000 pérdidas de empleo a 21,000 ganancias en el empleo. La cifra para junio subió de 20,000 ganancias a 30,000 ganancias. El promedio actual de doce meses de las ganancias en el empleo es de 50,250 (septiembre 2025 – agosto 2026).
No hubo cambios en relación al mes anterior en la tasa de desempleo, que se sostuvo en 4.1%. Excluyendo el periodo volátil alrededor del COVID, esta tasa ha estado por debajo del cinco por ciento desde 2016. Este es el período más largo por debajo del 5.0%, desde que se empezó a tener registros 1948, con períodos más largos de varios años a principios de los 50´s, finales de los 60´s y finales de los 90´s.
Los salarios aumentaron 3.1% en comparación al año anterior en agosto. Excluyendo los meses volátiles alrededor del COVID, esta es la lectura más baja desde 2019. La caída de agosto es parte de la tendencia a la baja que se viene registrando desde mayo 2022, cuando el crecimiento del salario posterior a la pandemia fue de 5.9%. Con un crecimiento salarial más débil y el aumento de los precios, el crecimiento de los salarios reales se ha mantenido bajo presión. En cada mes desde abril, el cambio del IPC ha sido mayor que el cambio en los salarios con respecto al año anterior.
Confianza y Gasto de los Consumidores: El Índice de Confianza de los Consumidores del Consejo de la Conferencia® disminuyó ligeramente (-0.8 puntos) a 89.4 en agosto. Esta cifra está ligeramente por debajo del rango entre 90 – 100 que ha prevalecido en general durante los pasados 12 meses. A largo plazo y excluyendo la volatilidad relacionada con la pandemia, el índice fue precedido de una tendencia a la baja desde 2018. En 2018 y hasta principios del 2020, los valores estuvieron consistentemente por arriba de 125.
El gasto total de los consumidores (ajustado a la inflación) permaneció sin cambios con respecto al mes anterior en julio. El gasto total aumentó 2.1% respecto al año pasado, lo que está cerca del promedio de los pasados doce meses (2.2%). El gasto en prendas de vestir (ajustado a la inflación) disminuyó 0.1% en comparación al mes anterior, pero aumentó 2.8% con respecto al año pasado. Esta tasa del crecimiento anual del gasto en ropa es inferior a la registrada en los últimos meses (el promedio de los últimos doce meses es 5.2%) pero todavía está por arriba del promedio a largo plazo (cercano al dos por ciento).
Precios al Consumidor y Datos de las Exportaciones: Después de una racha de aumentos respecto al mes anterior entre agosto 2025 y mayo 2026, el IPC para las prendas de vestir disminuyó 0.6% en junio y permaneció sin cambios en julio. Siguiendo este periodo extendido de aumentos los recientes precios de la ropa han estado casi un cuatro por ciento por arriba en relación al año anterior y han llegado a sus niveles más altos desde finales de los 90´s (en términos nominales).
El costo promedio del equivalente en metros cuadrados (SME, por sus siglas en inglés) de la ropa rica en algodón permaneció sin cambios respecto al mes anterior de junio a julio (a $3.71/SME, ajustado estacionalmente). En términos ajustados estacionalmente, los precios se mantuvieron en general cerca de los valores recientes desde 2023. Estos costos de las importaciones están casi un 12% por arriba de los costos por SME que eran comunes antes de la pandemia y no incluyen ningún arancel.
Después de aumentar a finales de 2024 y principios de 2025, los volúmenes de importación de la ropa rica en algodón disminuyeron durante la segunda mitad del 2025. En julio el volumen de SME bajó 11.4% respecto el año anterior. En mayo (3.6%) y junio (0.2%), los volúmenes de las importaciones fueron más altos en comparación al año pasado. Durante los últimos 12 meses, los embarques bajaron 7.9% respecto al año anterior, lo que podría reflejar una mayor cautela en el abastecimiento debido al aumento de los costos, a pesar del crecimiento continuado del gasto en ropa por parte de los consumidores.