MOVIMIENTO RECIENTE DE LOS PRECIOS: Los precios de referencia del algodón aumentaron ligeramente el mes pasado. La mayoría de los precios subieron en la segunda mitad de agosto y luego perdieron parte de sus ganancias durante las dos primeras semanas de septiembre.
- Los precios de los contratos futuros NY/ICE para diciembre aumentaron de 84 a 88 centavos/lb el mes pasado. Los valores saltaron hasta los 93 centavos/lb el 31 de agosto antes de retroceder a principios de septiembre. Los niveles actuales están cerca de los 86 centavos/lb.
- Los precios para los otros contratos NY/ICE de 2026/27 (marzo, mayo y julio) son más altos que los de diciembre. Los valores para mayo son actualmente los más altos, están cerca de los 91 centavos/lb.
- Los futuros NY/ICE más distantes, para la cosecha 2027/28, están más bajos que los precios de 2026/27. El contrato para diciembre 2027 está cerca de los 80 centavos/lb.
- El Índice A brevemente saltó por arriba de los 100 centavos/lb alrededor de principios de septiembre. Más recientemente, los valores retrocedieron a 96 centavos/lb que están cerca de cómo estaba el índice hace un mes.
- El Índice CC (Algodón Chino) 3128B subió de 121 a 124 centavos/lb entre mediados y finales de agosto. En septiembre, los precios han estado cercanos a los 123 centavos/lb. Respecto al RMB/ton, los valores se elevaron de 18,000 a 18,400 pero posteriormente se redujeron a 18,200 RMB/ton. El RMB se fortaleció de 6.75 a 6.71 RMB/USD.
- Los precios en la India subieron de 91 a 94 centavos/lb antes de retroceder a 92 centavos/lb. En relación al INR/candy, los precios oscilaron entre 68,400 y 70,200, con los valores actuales cercanos a los 68,900 INR/candy. El INR se mantuvo cerca de 95 INR/USD.
- Los precios del algodón pakistaní aumentaron de 80 a 85 centavos/lb o de 18,300 a 19,300 PKR/maund. El PKR se sostuvo cerca de los 277 PKR/USD.
OFERTA, DEMANDA Y COMERCIO: El más reciente reporte del USDA (Departamento de Agricultura de los EUA, por sus siglas en inglés) incluyó una ligera disminución en el pronóstico de la producción global para 2026/27 (-317,000 pacas llegando a 117.3 millones) y en esencia no se produjeron cambios en el pronóstico para el uso en plantas textiles a nivel mundial (-1,000 pacas llegando a 122.9 millones). Las revisiones para las cosechas anteriores elevaron los inventarios iniciales de 2026/27 en 502,000 pacas (llegando a 75.3 millones). El efecto neto de estas actualizaciones en la proyección de los inventarios finales para 2026/27 fue de un incremento de 172,000 pacas llegando a 69.9 millones. De realizarse, este representaría el nivel más bajo desde 2011/12.
Entre los principales cambios a las cifras de la producción se encuentran los de Brasil (+250,000 pacas llegando a 18.5 millones), Kazajistán (+125,000 llegando a 0.5 millones), Pakistán (-100,000 pacas llegando a 5.0 millones), Turquía (-300,000 pacas llegando a 2.4 millones), y los EUA (-407,000 pacas llegando 13.2 millones).
Los principales cambios para el uso en plantas textiles fueron los de Indonesia (+100,000 pacas llegando a 2.1 millones) y los de los EUA (-100,000 pacas llegando a 1.5 millones).
El pronóstico para el comercio mundial aumentó 436,000 pacas llegando a 44.2 millones. Respecto a las importaciones, los principales cambios fueron para Indonesia (+100,000 pacas llegando a 2.1 millones), Pakistán (+100,000 pacas llegando a 5.1 millones), y Turquía (+200,000 pacas llegando a 5.0 millones). En cuanto a las exportaciones, el único cambio significativo fue para Brasil (+200,000 llegando a 15.5 millones).
PANORAMA DEL PRECIO: Los estimados del USDA del uso en plantas textiles para 2025/26-2026/27 sugieren dos cosechas consecutivas con un consumo superior a los 120 millones de pacas por primera vez desde 2006/07-2007/08. Sin embargo, para 2026/27, habrá que ver hasta qué punto la demanda podría seguir la tendencia creciente de los precios.
Combinado con una menor cosecha a nivel mundial, los números actuales del uso en plantas textiles indican un déficit en la producción de
5.6 millones de pacas. Este podría ser el mayor déficit desde 2020/21. Una implicación es que se espera que los inventarios finales declinen en una cantidad similar, y el USDA está pronosticando que 2026/27 tendrá el menor nivel de inventarios finales desde 2011/12. Los inventarios ajustados pueden soportar precios más altos, pero estamos a principios de la cosecha de 2026/27, y todavía hay tiempo para que se produzca un cambio en la tendencia.
Hay pocos indicadores de alta frecuencia que el mercado puede seguir para obtener información oportuna acerca de la demanda. Una fuente potencial es la actual venta de reservas que se está llevando a cabo en China. Desde que empezó el actual proceso de subastas a finales de julio, las asignaciones diarias se han agotado en su totalidad, a pesar de los aumentos en los precios de la subasta que se han producido en los últimos meses. Debido al sistema de cuotas chino y la separación que puede causar con los precios en otros mercados, puede haber otros factores diferentes como la demanda de las plantas textiles que puede influenciar la compra en las subastas de reservas. Sin embargo, se puede considerar que las altas ventas en las subastas son un reflejo de la demanda del algodón. Adicionalmente, si eventualmente el sistema de reserva chino busca reponer los suministros vendidos en la subasta en el resto del mundo, esa demanda de importaciones adicionales podría reducir los suministros de los exportadores y hacer subir los precios.
Otro indicador de la demanda son los datos del reporte semanal de las ventas de los EUA. A principios de la nueva cosecha, la tendencia de las ventas es lenta debido a que la cosecha de los EUA empieza a ser recolectada, clasificada y preparada para embarcarse. Sin embargo, durante las últimas dos semanas, después del aumento de los precios, las ventas han estado excepcionalmente bajas. En cada una de las últimas dos semanas de las que se tienen datos, las nuevas ventas netas han estado por debajo de las 100,000 pacas, y ni un solo país aumentó más de 20,000 pacas en ninguna de las dos semanas. El compromiso total de las exportaciones de los EUA para entregas en la cosecha actual permanece cerca de un 20% por arriba de lo que estaba hace un año, pero parece que las plantas textiles están tomando una política cautelosa al aumentar sus compromisos, tomando en cuenta el nivel actual de los precios.
De haber suficientes pedidos de los clientes finales a precios adecuados, se espera que las hilanderías compren más fibra. En el ambiente actual, no está claro que tan robusta podría ser la demanda al final de la cadena de suministro.
En periodos anteriores cuando los precios se podían mantener a niveles por arriba de los 100 centavos/lb (2010/11 y 2021/22), la demanda al final de la cadena de suministro reaccionaba ante las condiciones macroeconómicas volátiles. Los altos precios registrados en la cosecha de 2010/11 se debieron a la recuperación después de la crisis financiera. Durante ese tiempo, la puesta en marcha de un plan de estímulos sin precedentes hizo que la situación del final de la cadena de suministro pasara de una cautela en la colocación de pedidos a la preocupación por la insuficiencia de inventarios. Similarmente, en 2021/22, hubo un cambio de la preocupación del colapso en la demanda del mercado minorista con el inicio a la pandemia a una carrera por asegurar los inventarios después de la puesta en marcha de un paquete de estímulos mundial que cambió el panorama de los consumidores. En ambas situaciones, la volatilidad en las condiciones macroeconómicas provocó la urgencia al final de la cadena de suministro que causó el aumento de los precios.
Queda por ver hasta qué punto es estable el panorama de los pedidos al final de la cadena de suministro. Hay algunas señales de escasez de los inventarios al final de la cadena de suministro, principalmente en los EUA, donde ha habido una divergencia en el gasto de los consumidores en prendas de vestir y los volúmenes de las importaciones. No está muy claro en que punto se encuentran los inventarios en otros lugares. Otras diferencias clave respecto a otros periodos de altos precios podría ser que el mundo no esté experimentando un cambio brusco en las condiciones macroeconómicas que puedan generar una urgencia alrededor de los pedidos al final de la cadena de suministro y que el actual ambiente de negocios no se caracterice por un estímulo masivo. En lugar de las tasas de interés cercanas a cero que estuvieron presentes en 2010/11 y
2021/22, ahora hay una cautela alrededor de la inflación y un debate por la posibilidad del aumento de las tasas de interés.